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Orígenes, beneficios y problemas de la minería urbana

La minería urbana es un concepto que existe desde mucho antes de lo que pensamos. En el post de hoy queremos hablar de los procesos por los que ha pasado, cómo surgió la idea y cuáles on estos materiales.

Desde la Revolución Científica (siglo XVII) ha habido un aumento de la cantidad y variedad de elementos químicos utilizados en el desarrollo industrial. Se empezó con el hierro, el carbono y el calcio. Luego llegaron el estaño, el wolframio, el cobre, el manganeso y el plomo. Y hoy en día, estos elementos forman casi la totalidad de la tabla periódica.

Este aumento tiene sus ventajas, como el poder mezclar estos materiales y trabajar con ellos. Pero también tiene sus inconvenientes, que se resumen en la siguiente pregunta:

«¿Hay suficientes materiales concentrados en la naturaleza para abastecer tanta demanda?»

Peligro de extinción

En 2019 la UNESCO publicó una imagen de la tabla periódica con colores, para mostrar qué elementos se estaban agotando más deprisa.

Orígenes, beneficios y problemas de la minería urbana
Imagen del artículo de Residuos Profesional

El indio (In) es un ejemplo de un elemento en peligro de extinción. Ya que se usa en la fabricación de todas las pantallas planas (LED, QLED, OLED), láseres para fibras ópticas o para la soldadura en frío de componentes eléctricos. Los yacimientos ricos ya han sido explotados. Y se calcula que esta fuente durará alrededor de unos 20 años.

O el litio (Li), un elemento clave para la fabricación de batería, coches eléctricos, híbridos, teléfonos, tabletas etc.

El teléfono móvil plantea un pequeño problema, ya que no está compuesto por un único elemento. De hecho, podemos sacar hasta 30 elementos diferentes. Algunos de los cuales, forman parte de minerales extraídos en zonas de conflicto. Como lo son el oro (Au), el wolframio (W), el estaño (Sn) o el tántalo (Ta).

Se llaman “minerales en zonas de conflicto” a los minerales obtenidos de minas de forma ilegal.

Este problema se agrava si tenemos en cuenta la cantidad de tráfico de teléfonos inteligentes que se cambian mensualmente en la UE. Alrededor de 10 millones, lo que supone un gasto aún más rápido de las materias primas.

El concepto de minería urbana

Surgió a principios del siglo XX, la idea consistía en implementar plantas de reciclaje de metales (hierro, aluminio, cobre) y aprovechar la energía procedente de los residuos. De tal modo que las ciudades pudieran utilizar y reutilizar de manera cíclica suficientes cantidades de recursos para satisfacer sus necesidades energéticas.

Y como con el paso de los años, la escasez de estos materiales es cada vez mayor, el concepto se está empezando a convertir en realidad.

Para verlo más claro, con la producción de 500.000 toneladas residuos urbanos (RSU), se podrían recuperar:

  • 17.000 toneladas de acero.
  • 570 toneladas de cobre.
  • 330 toneladas de aluminio.

Y además, se podrían generar alrededor de 1.500 GWh de energía, mediante sistemas de cogeneración. Teniendo en cuenta el consumo medio por persona en Europa, la energía producida serviría para cubrir el consumo anual de una ciudad de alrededor de 300.000 habitantes.

El elemento estrella: los residuos electrónicos

Antes hablábamos de que en un teléfono móvil podemos encontrar hasta 30 elementos diferentes. Este aparato es un buen ejemplo de residuo de material eléctrico y electrónico (REE).

Asimismo, otros elementos como los electrodomésticos o los equipos informáticos, contienen metales valiosos. Algo que nos repercute positivamente, ya están extraídos de la naturaleza y su concentración es superior.

Un circuito impreso, por ejemplo, tiene altos contenido en plata (Ag), galio (Ga) y paladio (Pd). Se estima que se producen unas 3 millones de toneladas de circuitos impresos al año. Lo que supone mucha cantidad de REE para reutilizar y así dejar descansar a la naturaleza.

Y ya hablamos en su día de que se calcula que el 7% del oro del mundo se encuentra en los RAEE (residuos de aparatos eléctricos y electrónicos).

Y como estos, os podríamos poner más ejemplos. Aunque al final todo se reduce a un único concepto, que la minería urbana es una actividad esencial para la recuperación de materiales. Para el suministro de materias primas críticas, la sostenibilidad y la economía circular.

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El reciclaje de móviles: un problema de dimensiones faraónicas

¿Sabías que en tan solo un año la cantidad de teléfonos móviles desechados es equivalente a cuatro veces la pirámide de Giza? Con motivo del Día Mundial de Reciclaje de los Residuos Electrónicos el WEEE Forum hizo una encuesta sobre cómo se realiza el reciclaje de uno de los RAEE más conocidos: el teléfono móvil.

Y los datos son alarmantes, ya que se estima que unos 5.300 millones de teléfonos móviles dejarán de utilizarse este año. Y la mayoría no serán reciclados.

Las encuestas revelaban lo siguiente:

El hogar medio tiene 74 productos electrónicos. Entre teléfonos, tabletas, portátiles, herramientas eléctricas, secadores, tostadoras y demás aparatos.

De esos 74, 13 de ellos se guardan en el cajón o se quedan olvidados. De los cuales 9 de ellos funcionan y 4 están averiados.

El reciclaje de móviles: un problema de dimensiones faraónicas

Las principales razones de estos datos se deben a distintos factores:

  • El 46% piensa que los podrá volver a utilizar en un futuro.
  • El 15% tiene la intención de ofrecerlos como regalo.
  • El 13% considera que tienen un valor sentimental.
  • El 9% piensa que tendrán algún valor en el futuro.
  • El 7% no sabe cómo deshacerse de él.
  • El 3% no tiene tiempo para ir a reciclarlos y se acaban olvidando de ellos.
  • El 2% considera que contiene datos sensibles.
  • El 1% cree que hay una falta de incentivos para reciclarlos.

Magdalena Charytanowicz, responsable del Día Internacional de Reciclaje de los Residuos Electrónicos en el WEEE Forum añade que solo en 2022 todos los residuos de tamaño medio pesarán unas 224,5 millones de toneladas. Esto equivale, como hemos dicho anteriormente a cuatro veces la pirámide de Giza.

El reciclaje de móviles: un problema de dimensiones faraónicas

Algunas piezas de estos aparatos, reciclados como es debido, ofrecen muchos recursos para la producción de nuevos dispositivos. Un buen ejemplo de ello son los teléfonos móviles, cuyas baterías tienen un 90% de plomo. Y en una cantidad muy pequeña, pero también útil, tienen metales como el oro, cobre o estaño. Estos materiales se pueden utilizar para la fabricación de otros teléfonos o para hacer nuevas piezas para dispositivos de mayor tamaño, como pueden ser las turbinas eólicas, baterías de los coches o paneles solares.

Aunque esta información no suele ser muy popular, por lo que pasa desapercibida y en parte influye en el mal reciclaje de estos residuos. Para ello algunas organizaciones como Tragamóvil, tienen el reto de gestionar estos RAEE. A grandes rasgos, sus objetivos medio ambientales son los siguientes:

  • Prevenir la contaminación del entorno. A través de la recogida selectiva de los teléfonos móviles. Y evitando así que algunos materiales potencialmente contaminantes dañen el medio ambiente.
  • Fomentar el reciclado y ahorro de materias primas. Concienciando a millones de usuarios de la telefonía móvil, sobre la necesidad de depositar este tipo de aparatos en lugares adecuados.

Nosotros desde GIR queremos aportar nuestro granito de arena. Por lo que esperamos que este tipo de información arroje algo de luz sobre las consecuencias medioambientales que tiene el mal reciclaje.